domingo, 19 de mayo de 2013

Cap 1¿Dónde esta mi unicornio?

Cómo no, me había olvidado el paraguas, y como no, empezó a llover... Me moje todo el vestido, las zapatillas echando chorros, y ¡el pelo super mojado!, lo que me da mucha rabia por que me había puesto muy mona, obviamente, ese día era importante, además, quería resplandecer ante todos. Y así lo hice, pero no por lo mona que estaba (antes, por que ahora guapa no estaba) si no por lo ridícula que estaba...
Pero me daba igual.
Total, el camino que recorrí se me hizo increíble, ¿por qué? Lo vi todo de colores, literalmente, llovía y yo me sentía tan libre... Tan especial...  
 Y bueno, ya con Maria todo era mucho mejor, las dos nos                                                                                                         
nos olvidamos el paraguas, (que listas) así que el trayecto fue tan divertido... 
La quiero mucho, y ella a mi, lo que a mi se me hacia raro ya que mis padres y los médicos aseguran que tengo una enfermedad en el cerebro, por eso lo veo todo tan así, tan iluminado, nunca estoy triste, eso también es llevar esto a decir estar loca... Pero yo no estoy loca por ver el mundo diferente a los demás.
Mi corazón late tan rápido, y yo estoy llena de felicidad, siempre sonrío.
Al final, llegamos al parque donde habíamos quedado con los compañeros como fin de curso. Y no, no me gustaba ningún compañero, ya he dicho que soy diferente, y es tan típico los amores entre compañeros, amores prohibidos... Que mi corazón se niega a sentir eso por alguien. Yo no lo entiendo. Es cómo si tuviera  otra persona dentro de mí, que es la que lo controla. Si os soy sincera, nunca he llorado, y no me gusta, por que no me hace sentir persona. Me hace sentir... De hecho ni me hace sentir nada, como si fuera un robot.
Pero mi alma no es así. La gente me trata cómo si fuera tonta, y no es así.
No soy tonta, me hablan despacio, con delicadeza, y como si fuera boba.
Llegamos, al fin, y saludo a todos, pero nadie me saluda a mi y me evitan. Pero sigo estando feliz por que mi corazón y mi cerebro impiden que pueda estar triste. O mi otra persona. Hablan entre ellos, y hacen como si yo no existiera, pero yo estoy ahí. Me vean o no, estoy.
Me siento en un banco, sola, como no, mi amiga ni nota que me he ido, que me he alejado de los compañeros. Y sigo sonriendo. Estamos en un parque cerca del bosque, y al ver que después de media hora de nuestra llegada nadie me hace caso, ni me mira ni me habla, decido irme al bosque, cogo mi abrigo, me abrocho un botón, y me voy. 
El bosque es tan oscuro... Es tan de fantasía... Tengo algo de miedo, pero sigo caminando, lentamente.


Mis caminares son muy lentos, cada paso, suena, y yo, asombrada, empiezo a ver criaturas mitológicas.
Un hada alrededor de un árbol, un centauro paseando, y yo paso desapercibida. Empiezo a dudar si acaso existo. 
Estoy sola.
Y tengo tanto miedo. Miro a todas partes, y todo es una fantasía llena de cosas... bonitas.
De repente, veo algo que llama totalmente mi atención, lo miro,



Y sonrío.

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